viernes, 29 de enero de 2016

HIPERCONJUNTOS - VANGUARDIA, TIEMPO Y TRANSITORIEDAD



“Estos duros objetos, moldeados a imitación de las formas de la vida orgánica, han padecido a su manera lo equivalente al cansancio, al envejecimiento, a la desgracia. Han cambiado igual que el tiempo nos cambia a nosotros.”
MARGUERITE YOURCENAR. El tiempo, gran escultor

VANGUARDIAS:
El régimen mimético de las artes[1], con sus normativas, temporalidad metafísica platónica, y  referencialidad al pasado original, no pudo explicar, ni reconstituir, un mundo y un sujeto transformados brutalmente, por la incipiente modernidad técnica. De la crisis del antiguo régimen mimético, surge un nuevo régimen estético de las artes[2]. Desde entonces la Arquitectura tiene, en la estrategia de la vanguardia, una posición frente al problema del Tiempo, una vía de innovación y una herramienta política.
Pero, ¿cuál es el sentido estratégico de la vanguardia?

Dice el filósofo francés Jacques Ranciere “Si el concepto de vanguardia tiene sentido en el régimen estético de las artes, es en este aspecto: no en el aspecto de los destacamentos avanzados de la novedad artística, sino en el aspecto de la invención de las formas sensibles y de los cuadros materiales de la vida futura. Ahí es donde la vanguardia “estética” ha contribuido a la vanguardia “política”, o donde ha querido y creído contribuir a ella, transformando la política en programa total de vida.”[3]

La primera Arquitectura Moderna Internacional, del racionalismo funcionalista, fue sin dudas una vanguardia que cumplió con la doble condicionalidad que enuncia Ranciere, porque planteó una estética, para una nueva organización de la sociedad, con nuevos modos de producción y nuevos modos de recepción de las obras[4].

Ahora bien, si la primera vanguardia de la Arquitectura Moderna perteneció efectivamente al nuevo régimen estético de las artes; régimen que: “Comenzó con decisiones de reinterpretación de qué hace el arte o de quién hace arte “[5], se puede decir entonces, que tuvo una incorporación más compleja e incompleta, en el mismo, debido a la insistencia solapada, de una normatividad ideal, consensuada por instituciones como el CIAM[6], y en la determinación teleológica de los artefactos arquitectónicos como objetos perfectos –bellos-.

El nuevo régimen estético de las artes es, en términos de Jacques Ranciere, un régimen de historicidad en continua transformación, donde la antiguo se re-significa, sin excluir lo ´moderno´. Desde el momento en que un determinado grupo o vanguardia cierra filas, canoniza su producción y  pretende retener el tiempo, en teoría, quedaría por fuera del nuevo régimen de las artes.
Dijo Jacques Ranciere: “El régimen estético de las artes es en primer lugar un régimen nuevo de la relación con lo antiguo.”

En la segunda posguerra, los referentes de la primera arquitectura moderna racionalista, lograron establecer, políticamente, las nuevas normas arquitectónicas y urbanas para la reconstrucción de Europa. La Arquitectura Moderna pasó entonces, de una posición de vanguardia potencial, a una posición de poder, al conformar el ´aquí y ahora´ de una sociedad industrial, con una nueva estética.

Las urbanizaciones modernas de postguerra, como por ejemplo los New Towns ingleses y las ciudades satélites de Alemania, fueron proyectadas  como entidades cerradas, desarticuladas, y desconectadas, en muchos casos, de las ciudades tradicionales relacionadas. La lógica determinista de la industria moderna pretendió trasladarse a una arquitectura estandarizada y con ella hacer ciudad nueva, pero el peso de los hábitos previos a la guerra, los hábitos comunitarios de la ciudad tradicional, que daban sentido al Tiempo, no encontraron sitio en las nuevas urbanizaciones. La apuesta por el espacio desvinculado de la historia generó, entre otros fenómenos económicos, políticos y culturales, una nueva crisis de las normativas arquitectónicas.

Es en este momento histórico emergente, que surgen con fuerza renovada las filosofías existencialistas críticas de la modernidad técnica. También se desarrollaron las nuevas teorías sociológicas, antropológicas y cibernéticas, que ponen el acento en la diversidad, complejidad y simultaneidad de las sociedades humanas.
De esta crisis cultural y social de la postguerra, surge una nueva vanguardia de la arquitectura internacional. A la cabeza de esta nueva vanguardia se ubicó el grupo TEAM 10, que disputó el espacio de poder a la primera vanguardia de la Arquitectura Moderna.
Gestado de manera oficial en el CIAM IX[7], el TEAM 10 estuvo integrado, principalmente, por Alison y Peter Smithson, Jacob Bakema, Aldo Van Eyck, Giancarlo Di Carlo, Ralph Erskine, J.Coderch y el equipo de Josic, Woods, Candillis.

La nueva vanguardia criticó, fundamentalmente, dos cuestiones respecto de la vanguardia anterior; la sobre-determinación inmutable de las configuraciones arquitectónicas modernas ´oficiales´, y la falta de un urbanismo moderno posible de ser articulado con la ciudad tradicional y su historia. Los caminos interrelacionados para resolver estos problemas fueron el brutalismo inglés, desde la materialidad-poética existencial, y el estructuralismo sistémico holandés, como estrategia para la organización espacial de la complejidad que, conjeturaron los miembros del TEAM 10, debían tener las nuevas ciudades.

Los europeos necesitaban recuperar el pasado previo a la guerra; necesitaban una arquitectura que pudiese amalgamar el presente, con el pasado y el futuro. Los sistemas arquitectónicos del TEAM 10, proponían operar en los territorios reales de las ciudades, y también en los Tiempos  sociales y culturales de dichas ciudades. El Tiempo, y también la Historia de la disciplina, se constituyeron, desde entonces, en programas de experimentación fundamentales para la arquitectura contemporánea.

La ciudad tradicional, como macro organización, pudo sobrevivir, a los presagios apocalípticos de la primera vanguardia, y al devenir conflictivo de las guerras totales. Para el TEAM 10, la arquitectura debía aprender de la ciudad tradicional, no para emularla completamente, sino para comprender su lógica estructural, sus constantes y sus variables. Esta nueva propuesta de relación con el contexto y con el Tiempo inauguró una genealogía crítica  de la que surgieron tendencias arquitectónicas posteriores, como el historicismo crítico de Aldo Rossi, el historicismo pop de Robert Venturi, y el pragmatismo cínico de Rem Koolhaas, entre otros.
En el ámbito nacional, el arquitecto Jorge Goldemberg y el grupo Staff [8]por el dirigido, fueron, sin dudas, representantes significativos de esta nueva vanguardia. El devenir de sus ideas, las interpretaciones y aportes locales a la nueva vanguardia, y sus concreciones en obras de gran envergadura, marcaron la historia de la vivienda moderna en la Argentina del siglo XX.

HIPERCONJUNTOS Y TIEMPO

A principios de los 60´s, el arquitecto Jorge Goldemberg completó sus investigaciones, en sociología, antropología social e ingeniería de sistemas, aplicadas a los fenómenos urbanos de los asentamientos precarios de la Ciudad de Buenos Aires. Los saberes adquiridos y los conocimientos producidos, situaron e Goldemberg en sintonía con la nueva vanguardia.

La experiencia interdisciplinaria desarrollada por Goldemberg, formaba parte de un plan de desarrollo Teórico y metodológico, que tuvo por objetivo abarcar una completa variedad de magnitudes de proyecto. Del edificio aislado en una estructura urbana tradicional, al desarrollo de proyectos para nuevas urbanizaciones. Los objetivos por etapas del plan de Goldemberg eran las siguientes:

“1- Sociológico: Solo la profundización de técnicas humanas de canalización de la movilidad y motivación habitacional y un estudio efectivo, verificado lo más científicamente que sea posible, podrá dar la explicación básica de como concebir el habitar.
2- Urbano: Ubicar este “espacio social” en un espacio “en un espacio territorial. Es decir traducir el campo abstracto social al campo físico, a través del planeamiento urbano interdisciplinario.
3- Diseño: Desarrollo de teorías aplicadas en cada uno de los anteriores campos, y sintetizar estos en una escala menor dependiente del diseño urbano. Había que concebir, entonces, un procedimiento coherente que incorpora las diversas disciplinas a un criterio de verdad, por no decir pedantescamente un método de diseño.”[9] 

Del Plan es posible deducir la idea de orientar la futura producción proyectual,  priorizando los asuntos urbanísticos, o como los definía Goldemberg, del “Diseño Urbano”, en sintonía con la escuela inglesa formada alrededor de la publicación Architectural Design. Esta idea, que proponía el pensar a la arquitectura como urbanismo y al urbanismo como arquitectura, era, no por casualidad, parte fundamental del proyecto general del TEAM 10.

Dijo Van Eyck: “Sí, debemos dejar de dividir la creación de un hábitat entre dos disciplinas: arquitectura y urbanismo. ¿Por qué? La respuesta no es simple. Como ya se ha dicho, una casa debe ser como una pequeña ciudad para ser una verdadera casa, y una ciudad debe parecerse a una gran casa para ser una verdadera ciudad.“ [10]

Las últimas dos etapas del plan de Goldemberg, comenzaron a realizarse, con una serie de proyectos urbanísticos para el Plan de Buenos Aires. Pero es con la serie de concursos para el Plan de Erradicación de Villas de Emergencia (PEVE), donde Goldemberg y el grupo Staff, encuentran la oportunidad que estaban esperando para poner a prueba y evaluar sus ideas.
El PEVE, tenía por objetivo realojar a los habitantes de las villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires, en nuevos conjuntos habitacionales de la Región Metropolitana, para liberar de villas, a diversos espacios urbanos, públicos y privados, de gran valor inmobiliario.
Este plan prototípico, por sus características técnicas y significación política era, de por si, original para el contexto histórico. Los manuales de urbanismo moderno formaron la base de los llamados a concurso, pero dichos manuales no contaban con las adecuaciones programáticas y operativas, que los objetivos políticos del PEVE requerían. Por lo tanto, los estudios sociales, antropológicos y sistémicos de Goldemberg fueron propicios para completar las fundamentaciones y procedimientos del plan.

El grupo Staff gano una parte considerable de los concursos PEVE más importantes, proyectando verdaderos íconos de la arquitectura habitacional metropolitana de la época, como por ejemplo los conjuntos, Soldati y Ciudadela 1 y 2, entre otros. A dichos conjuntos del PEVE, y  otros de planes análogos del mismo período, se los llamó Hiperconjuntos, debido al carácter monumental  de los mismos.

De los pliegos de licitación, urbanos y arquitectónicos originales del PEVE, no eran deducibles artefactos de la complejidad programática que caracterizó los Hiperconjuntos habitacionales de alta densidad. Las premisas y propuestas de la nueva vanguardia debieron operar, entonces, sobre los programas originales, incorporando nuevos conceptos.

Dijo Goldemberg: “…, nuestro equipo trata de formular programas o, más frecuentemente, nos son impuestos, y nos esforzamos en modificarlos para enriquecerlos hasta transformarlos por completo.”[11]

Sin embargo, las restricciones debidas a la magnitud de cada desarrollo urbanístico y sus correspondientes contextos políticos, económicos y sociales, conformaron un ámbito acotado para operar proyectualmente respecto de las propuestas tecnológicas de la nueva vanguardia.

Tanto el TEAM 10, como los grupos situacionistas, metabolistas y  Archigram, propusieron un cambio de paradigma respeto de la relación entre Tiempo y tecnología. La tecnología debía ser la encargada de mantener a los programas arquitectónico, operativos en el tiempo y responder a los cambios históricos, mediante la sistematización de estructuras, posibles de ser completadas con elementos flexibles, transformables o reemplazables, que pudiesen resolver el problema de la obsolescencia en la arquitectura habitacional.

Del encuentro de dichos nuevos modelos arquitectónicos, con el contexto local de baja tecnología, Goldemberg debió decidir, a su vez, el modelo temporal para sus proyectos.  Dicho modelo no pudo ser el del Tiempo reversible y flexible propuesto por el TEAM 10; se trató más bien, del Tiempo caracterizado por instantes decisivos, como el ideado por Nietzsche en el Zarathustra, ejemplificado con la metáfora del portón llamado Instante, en medio del camino eterno:
“¡Mira, continué diciendo, este instante! Desde este portón llamado Instante corre hacia atrás una calle larga, eterna: a nuestras espaldas yace una eternidad.”[12]

El instante crítico implicó, para el grupo Staff decidir qué abandonar y que seguir llevando del bagaje de ideas de la nueva vanguardia para poder, livianos, atravesar dicho instante crítico, y concretar las obras. Las opciones estaban desplegadas entre dos opciones de sistematización: una opción del desarrollo tecnológico de la flexibilidad arquitectónica, adaptable a diversos niveles de indeterminación programática, y otra opción, de la durabilidad en el tiempo de las configuraciones habitacionales, por la determinación prospectiva, perfecta y absoluta de los sistemas arquitectónicos.

Para Goldemberg, una arquitectura del tercer mundo, tal cual el la definía, no tenía lugar para aventuras tecnológicas súper-industrializadas. La flexibilidad arquitectónica frente al cambio debía ser sacrificada, y en su lugar desarrollar una estética de la diversidad sistemática de las tipologías urbanas y arquitectónicas, que debía ser resultado de una determinación total de los programas técnicos, y de los modos de habitar.

De los modelos de configuración propuestos por el TEAM 10, Goldemberg decidió por el estructuralismo de las organizaciones en Clúster, como se puede comprobar en los Hiperconjuntos, Soldati y Ciudadela 1 y 2, donde bloques edilicios continuos, se complementan con torres, formando núcleos habitacionales, que definen subunidades administrativas de las urbanizaciones correspondientes.

La organización urbana innovadora de los ejemplos nombrados, resultó de la disposición sistémica de un entramado complejo formado por redes de flujos vehiculares y peatonales, como articuladores de los ámbitos públicos y privados. La imagen de complejidad futurista, derivada de la idea del conjunto habitacional, como una unidad de sentido entre urbanismo y arquitectura, pudo finalmente plasmarse en obras de gran impacto visual.

En este sentido el TEAM 10, entendió el carácter efímero de los impactos visuales, por lo que propuso reflexionar acerca de la idea de transitoriedad, en el urbanismo y la arquitectura habitacional, ejemplificando un posible camino de proyecto, con la manera en que la publicidad callejera masiva, y la moda de las vestimentas, se posicionan, se renuevan y transforman al paisaje de las urbes, clarificando en el tiempo aquello estructural que les da soporte.

Dijeron Alison y Peter Smithson:“El medio ambiente no edificado es cada vez más transitorio: los afiches cambian según un ciclo mensual, los avisos luminosos según un ciclo semestral, y las vidrieras de las tiendas, las vestimentas, las revistas, etc., con ciclos variables regulares e irregulares muy a menudo oscuramente relacionados entre sí.

El establecimiento de una estética del cambio (o de la transitoriedad) es en realidad casi tan importante para la apreciación de la estructura como el mantenimiento de la inviolabilidad del sistema vial.”[13]

En un artículo de época dedicado al grupo Staff, Marina Waisman, analizó esta problemática y determinó, sintética y dialécticamente, que existen dos alternativas de flexibilidad frente a la obsolescencia en la arquitectura habitacional, la industrializada de los países desarrollados, y la subdesarrollada. La primera se organiza tecnológicamente en relación a procesos de obsolescencia planificados, en el segundo caso, por el contrario,  los elementos, ámbitos y programas de la arquitectura habitacional se tornarían caducos de forma involuntaria.  La opción por la planificación de la obsolescencia significaba, por lo demás, un negocio potencial para el mercado.

Dijo Waisman: “La idea de obsolescencia como proyecto acompaña a la  de mercancía u objeto de consumo que debe ser consumido y repuesto en tiempo más o menos breves. La propuesta no parece descabellada: si la vivienda ha dejado de ser un bien de uso para convertirse en mercancía, corresponde dotarla de todas las cualidades que hacen asequibles los bienes de consumo, al máximo de sus miembros. Además, la idea de arquitectura desechable, consumible, se acompaña con la movilidad social.”[14]

Los Hiperconjuntos y sus viviendas, por lo tanto, si no podían ser flexibles, debían ser, para Goldemberg, de la más estricta previsibilidad moderna. La movilidad social debía ser planificada y arbitrada por el Estado, como un camino directo y sistematizado, al desarrollo moderno industrial y social de la argentina.  

La originalidad vanguardista de los planteos de Goldemberg, fue sobre la base de una concepción de los sistemas propuestos, como entidades herméticas al Tiempo. Por lo tanto, la idea de una arquitectura que aprende de la ciudad y su adaptabilidad a las transformaciones históricas, no pudo verificarse. El futuro proyectado para los Hiperconjuntos sería desplegado solo en un instante. Una vez alcanzado tal futuro, el flujo del tiempo se detendría. Todo conflicto quedaría en una situación de equilibrio.

Fue Nietzsche quien retomo a Heráclito y la idea del Tiempo como un movimiento continuo accionado por fuerzas opuestas que luchan y reconcilian, transformando al mundo constantemente.

Dijo Nietzsche: “El devenir único y eterno, la radical inconsistencia de todo lo real, como enseñaba Heráclito, es una idea terrible y, perturbadora, emparentada inmediatamente en sus efectos con la sensación que experimentaría un hombre durante el temblor de tierra: la desconfianza en la firmeza del suelo. Es necesaria una fuerza prodigiosa para convertir esta sensación en su opuesta, en el entusiasmo sublime y beatificador. Y, sin embargo, esto consiguió Heráclito por una observación hecha sobre la procedencia efectiva de todo devenir y de todo perecer, que comprendió bajo la forma de polaridad, o sea, como desdoblamiento de una fuerza en dos actividades cualitativamente diferentes, opuestas y  tendientes a su conciliación o reunión.”[15]

Esta idea del devenir como inconsistencia es la que la resultó perturbadora. Tanto a la primera vanguardia del racionalismo, como la nueva vanguardia de los sistemas, intentaron una determinación lógica y programática de la complejidad futura. Dentro de la segunda línea del TEAM 10, fue Hansen, con su “Open Form”, quien planteo una arquitectura adaptable a las transformaciones sociales y materiales de cada contexto, donde incluso las estructuras fuesen mutables, pero fue una excepción.

También Marx entendió al Tiempo Histórico, como resultado de una lucha extendida en el Tiempo, que devendría, en algún momento, revolución y desenlace. Su materialización del Tiempo fue también una humanización del Tiempo. La historia es, según Marx, la sucesión temporal suscitada por la lucha de los hombres, por y para el dominio de los hombres.

Dijo Marx: “…La historia nada hace, ¡”no posee una inmensa riqueza”, “no lucha ninguna lucha”! Es, por el contrario, el hombre, el hombre vivo, real, el que hace todo eso, el que todo lo posee y libra de todas las luchas; no es la ´historia´, por ventura, la que usa al hombre en cuanto medio para alcanzar laboriosamente sus objetivos, los de ella –como si fuera una persona aparte-, sino que ella no es ninguna otra cosa que no sea la actividad del hombre que persigue sus propios objetivos.”[16]

En este sentido, la crisis actual de los Hipeconjuntos, es una demostración material de la condicionalidad recíproca entre objeto y sujeto, inmersos en un contexto histórico, político y social, específicos. Esta relación entre obra y habitante, es deducible del estado de deterioro material y social, simultáneo, en los Hiperconjuntos del PEVE. En definitiva, las condiciones de la infraestructura son las condiciones de la superestructura y viceversa.

La vivienda como tema fundamental de la arquitectura contemporánea fue, finalmente, apresada por esa temporalidad del consumo descripta por Waisman. Temporalidad que no coincidió con los proyectos urbanos del grupo Staff, para quienes la vivienda metropolita debía ser parte de un macro proyecto de desarrollo nacional, con presencia e inversión estatal continúa en la problemática de la vivienda metropolitana masiva. Los habitantes de las urbanizaciones, no accedieron a un mundo del consumo, realmente capitalista, ni tampoco al mundo del Estado de Bienestar desarrollado.

Las vanguardias operan, retomando el sentido de la cita de Ranciere, según estrategias de colocación futura de obras paradigmáticas, reuniendo, nuevos modos de producción del proyecto, con nuevos modos de recepción de las obra derivadas. En tanto proyecto, la vanguardia idea nuevos valores, tanto estéticos como políticos, con el objetivo de transformar “…a la política en programa total de vida.”[17]

El riesgo de trasladar los planteos arquitectónicos vanguardistas, de lo enunciativo a lo concreto y material, en un contexto en constante transformación, era sabido por Goldemberg, para quien no existían modelos de comprobación a priori posibles. Sin embargo, Goldemberg, pensaba que, la experimentación empírica continua y participación de los actores sociales involucrados, podrían conformar, una nueva codificación arquitectónica perfectible, para una nueva sociedad metropolitana nacional.

Dijo Goldemberg: “Precisamente la abundancia de teorías en los ambientes más rarefactos del intelecto, llámese Eco o Alexander y el silencio mortal en los creativos del Tercer Mundo, surge de la carencia de una apoyatura empírica. Solo el consenso de la experiencia –desde nuestro punto de vista el de la experiencia popular- puede dar origen a una lenta operación de codificación que deberá ser medida sociológicamente pero que no será universal, una verdad permanente, sino que estará restringida extensionalmente por el marco histórico-político y sociológico en que se encuentra.[18]

Fueron, Goldemberg y equipo, agentes de la nueva vanguardia en el doble sentido que explica Ranciere, como constructores de las finalidades estéticas futuras y como organizadores de los ámbitos urbanos y arquitectónicos de transformación social. Decidieron, según las contingencias lo permitieron, los tipos de gestión y las programaciones específicas, para la concreción de los proyectos. Pasaron a la acción empírica. Tuvieron el valor de establecerse como vanguardia que construye; quedando a merced, desde entonces, del devenir del futuro indeterminable.

En este sentido, dijo Hans Enzensberguer: “El modelo en que se inspira la idea de vanguardia no sirve. La marcha de las artes por la historia es concebida como un movimiento lineal, definido y abarcable, en el cual uno puede determinar su lugar. Se pasa por alto, en tal idea, que este movimiento va desde lo conocido hacia lo desconocido; y que, por lo tanto, sólo los rezagados pueden decir dónde están, Nadie sabe que es ´delante, y menos que nadie ha llegado a un terreno ignoto. No hay forma de protegerse contra esta incertidumbre. Solo puede meterse con el futuro el que esté pronto a pagar el precio del error. El avant de avantgarde encierra una intrínseca contradicción: sólo puede establecerse a posteriori.”[19]

La temporalidad de la experiencia acumulable, propuesta por Goldemberg, debió haberse dado de urbanización terminada a urbanización a ser proyectada. Tal dinámica no prosperó. No en el sentido de la proyección continua de grandes conjuntos habitacionales de alta densidad. La arquitectura habitacional de alta densidad fue descontinuada.

Los Hiperconjuntos  realizados sufrieron, los efectos del tiempo. La crisis social y material de los mismos llevo a la emergencia infraestructural y estructural de la edilicia. La falta de mantenimiento es crónica, pero más crónica es la idea de los Hiperconjuntos como entidades perdidas en el tiempo pasado, como casos sin solución, salvo con la demolición. La destrucción de los mismos, creo, sería un gran fracaso del corpus disciplinar local, aun mayor que el desenvolvimiento histórico trágico, de estas urbanizaciones.

ALTERNATIVAS

La historia de las vanguardias de la arquitectura moderna, en general, y de los hiperconjuntos en particular, nos dejaron la siguiente lección, los proyectos de arquitectura habitacional de gran magnitud, deben operar con una idea del Tiempo que incorpore la indeterminación del futuro, la obsolescencia de las configuraciones y la transitoriedad de la materia. Dicha indeterminación tiene que ser insumo de proyecto.
La capacidad de transformación y renovación de la ciudad tradicional, su capacidad para incorporar diversos estratos materiales y  Temporales merced al carácter infraestructural de la misma; debería ensayarse en los Hiperconjuntos existentes, a través de proyectos que re-signifiquen los ámbitos públicos y de vivienda de los mismos. Ensayar, como el escribir, con la asociación en el proyecto y en la materialización, entre los arquitectos y los habitantes de los Hiperconjuntos.

Dijo Borges: “Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten.”[20]

En este sentido, es importante el aporte de la Investigación Proyectual realizada por el CENTRO POIESIS, para la transformación y reprogramación del espacio público degradado del Hiperconjunto habitacional de Lugano 1 y2, en la Ciudad de Buenos Aires. La investigación contó con un equipo interdisciplinario y la participación de los habitantes del Hiperconjunto, para la realización de alternativas de proyecto. La investigación permitió visualizar problemas y estrategias de solución puntuales.

Hoy, como antes, el instante decisivo nos indaga acerca del futuro. La vanguardia como estrategia para la innovación, parece haber fracasado; en todo caso es el mercado quien dicta los dispositivos arquitectónicos y urbanos que deben situarse en las metrópolis mundiales. La arquitectura del mercado toma  rasgos de las vanguardias, banalizándolas y vaciándolas de sentido. Son Tiempos de la virtualidad y la desmaterialización.

Una futura vanguardia alternativa, en todo caso, debería insistir con la idea de un Tiempo de la materia y de la vida, como lo pensaron Marx y Nietzsche, y lo continuaron Heidegger y Deleuze. Un Tiempo que reúna pasado, presente y futuro, a través de la arquitectura, para re-establecer lazos sociales entre los sujetos y los objetos.

En este sentido, la Teoría de la Investigación Proyectual de Sarquis, propone una noción del Tiempo, como un factor que afecta a la arquitectura y de alguna manera la moldea. Una noción del Tiempo que entiende al proyecto, como derivado de una concepción Teórica, metodológica y Técnica, para un instante histórico determinado, en un contexto concreto,  pero que deberá ser actualizado, procedimental y operativamente, al instante siguiente. La vanguardia que tome la Investigación Proyectual contará con una: “matriz poiética derivada de una ontología variable y elaborada en base a una epistemología convergente, comprensiva y operativa”[21] y, por lo tanto, con una concepción del Tiempo, como una variable de transformación persistente y  fundamental para el desarrollo de una arquitectura contemporánea y situada.

BIBLIOGRAFÍA:

-          Borges, Jorge Luis. El Aleph. Editorial Alianza. Madrid. 1998.
-          Enzensberger, Hans Magnus. Las aporías de la vanguardia. Revista Sur n° 285. Buenos Aires. 1963
-          Marx, Karl, y Engels, Friedrich. La sagrada familia. Editorial Akal. Madrid. 1981.
-          Nietzsche, Friedrich. Así habló Zarathustra. Editorial Planeta – de Agostini. Barcelona. 1992.
-          Nietzsche, Friedrich. La filosofía en la época clásica de los griegos. Editorial Valdemar. Madrid. 1999.
-          Ranciere, Jacques. El reparto de lo sensible. Editorial Prometeo Libros. Buenos Aires. 2014.
-          Revista Summa n°64/65. Buenos Aires. 1973.
-          Revista Summa n°64/65. Buenos Aires. 1973.
-          Sarquis, Jorge. Itinerarios del Proyecto. Tomo 1 de Ficción Epistemológica. Editorial Nobuko. Buenos Aires. 2003.
-          Smithson, Alison y Peter. Manual del TEAM 10. Editorial Nueva Visión. Buenos aires. 1966.
-          Yourcenar, Marguerite. El tiempo, gran escultor. Editorial Alfaguara. Madrid. 1992.10





[1] Concepto de Jacques Ranciere para determinar al régimen de normativas del Arte Clásico y las artes menores. Dice J. Rancière: “Es en el seno del régimen mimético donde lo antiguo se opone a lo moderno.”
[2] “El régimen estético de las artes es el que identifica propiamente al arte en singular y desvincula este arte de toda regla específica, de toda jerarquía de los temas, los géneros y las artes. Pero lo hace de modo que hace añicos la barrera mimética que distinguía las maneras de hacer del arte respecto de las otras maneras de hacer, y que separaba sus reglas del ámbito de las ocupaciones sociales.” Ranciere, Jacques. El reparto de lo sensible. Editorial Prometeo Libros. Buenos Aires. 2014
[3] Ranciere, Jacques. El reparto de lo sensible. Editorial Prometeo Libros. Buenos Aires. 2014
[4] Refiere a los: Rasgos indicadores de la creatividad en las obras de arquitectura –páginas: 212/214-. Autor: Dr. Arq. Jorge Sarquis. Tomo 1 - Itinerarios del Proyecto. Editorial Nobuko. Buenos Aires. 2003.
[5] Ranciere, Jacques. El reparto de lo sensible. Editorial Prometeo Libros. Buenos Aires. 2014.
[6] Congrès internationaux d'architecture moderne (CIAM)
[7]  CIAM IX. Aix-en-Provence, France. 1953.
[8] Grupo Staff: Bielus, Goldemberg, Waistein-Krasuk, Arqs.
[9] Arq. Jorge Goldemberg. Revista Summa n°64/65. Buenos Aires. 1973.
[9] Arq. Aldo Van Eyck. Manual del TEAM 10. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires. 1966

[11] Arq. Jorge Goldemberg. Revista Summa n°64/65. Buenos Aires. 1973.

[12] Nietzsche, Friedrich. Así habló Zarathustra. Editorial Planea – de Agostini. Barcelona. 1992
[13] Arqs. Alison y Peter Smithson. Manual del TEAM 10. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires. 1966
[14] Arq. Marina Waisman. Revista Summa n°64/65. Buenos Aires. 1973.
[14] Nietzsche, Friedrich. La filosofía en la época clásica de los griegos. Editorial Valdemar. Madrid. 1999.

[16] Marx, Karl, y Engels, Friedrich. La sagrada familia. Editorial Akal. Madrid. 1981.
[17] Ranciere, Jacques. El reparto de lo sensible. Editorial Prometeo Libros. Buenos Aires. 2014.
[18] Arq. Jorge Goldemberg. Revista Summa n°64/65. Buenos Aires. 1973.
[19] Enzensberger, Hans Magnus. Las aporías de la vanguardia. Revista Sur n° 285. Buenos Aires. 1963
[20] Borges, Jorge Luis. El Aleph. Editorial Alianza. Madrid. 1998.
[21] Conceptos del Dr. Arq. Jorge Sarquis

jueves, 10 de diciembre de 2015

SATH - Sistema Arquitectónico para la Transformación de Hiperconjuntos - Ciudadela I y II / Barrio Ejercito de los Andes



TITULO: S.A.T.H. / SISTEMA ARQUITECTÓNICO PARA LA TRANSFORMACIÓN DE HIPERCONJUNTOS
SITIO: REGIÓN METROPOLITANA DE BUENOS AIRES / HIPERCONJUNTO HABITACIONAL CIUDADELA I Y II.
AUTOR: MG.ARQ.LEANDRO TOMAS COSTA
ESCALA Y TEMA: PROYECTO ARQUITECTÓNICO Y URBANO / VIVIENDA
AÑO: 2014-2015    

MEMORIA:

INVESTIGACIÓN MARCO:
                   
El proyecto S.A.T.H. es parte de la Investigación Proyectual “Estrategias de Densificación – Hábitats para la Inclusión”[1] (FADU/UBA) que propone desarrollar sistemas arquitectónicos operativos, con el objeto de formular diferentes alternativas habitacionales y ambientales, para diversos escenarios poblacionales críticos, de la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA).

ESCENARIO GENÉRICO[2]: LOS HIPERCONJUNTOS:

De los escenarios poblacionales críticos posibles, nos interesó particularmente el correspondiente a los Hiperconjuntos Habitacionales del Plan de Erradicación de Villas de Emergencia (PEVE), proyectados y construidos entre los 60´s y 70´s, con el objetivo de realojar, generalmente en urbanizaciones de alta densidad, a los habitantes de las villas de la Ciudad de Buenos Aires. El interés radicó en el alcance metropolitano de los proyectos, y el devenir critico actual, de lo que en su momento fueron planteos de vanguardia.

Gravitando las premisas del TEAM 10 y la teoría de sistemas de la época, los Hiperconjuntos se organizaron, usualmente, en configuraciones edilicias tipo Clusters, formando nuevos tejidos urbanos de alta densidad, que debían articularse con la estructura urbana previa, sin emularla.

Los Hiperconjuntos fueron verdaderas experimentaciones construidas, que incorporaron al ámbito disciplinar local, los conceptos más avanzados del momento, respecto de las problemáticas arquitectónicas y urbanísticas, aplicadas al proyecto de la vivienda masiva de alta densidad.

Sin embargo, las contingencias sociopolíticas y económicas de las décadas posteriores a la puesta en uso de las nuevas urbanizaciones, sumado a probables desaciertos en las premisas de los proyectos, generaron verdaderos inconvenientes en el vínculo entre los habitantes (internos y extrenos), la ciudad y los Hiperconjuntos.


HIPÓTESIS PROYECTUAL GENERAL:
Los Hiperconjuntos fundaron, en los sitios donde se ubicaron, nuevas realidades, como capas materiales, sociales y temporales. Dichas realidades, desde hace décadas en crisis, conjeturamos, pueden ser resignificadas mediante arquitecturas que las transformen sin destruirlas. Arquitecturas que incorporen la posibilidad de diversas temporalidades simultáneas y la intervención transformadora del hábitat, por parte de los pobladores.

ESCENARIO ESPECÍFICO[3]: EL HIPERCONJUNTO CIUDADELA I YII

Como comprobación de la hipótesis, se optó por realizar una experimentación proyectual en el Hiperconjunto “Ciudadela I y II”, oficialmente denominado “Conjunto Ejercito de los Andes” y popularmente llamado “Fuerte Apache”.

El Hiperconjunto Ciudadela I y II, se encuentra ubicado en el partido de “tres de febrero” de la RMBA, en un sitio de 26 hectáreas. Actualmente tiene una población aproximada de 35.000 habitantes para unas 4.657 viviendas, contando además con equipamientos educativos, deportivos y comerciales diversos.

Ciudadela I y II presenta una multiplicidad de ámbitos públicos fragmentados por dos sistemas, el edilicio, formado por bloques y torres habitacionales organizados en Clusters, con viviendas y equipamientos en planta baja, y el sistema de flujos peatonales y vehiculares. Ambos sistemas se encuentran interrelacionados en el nivel cero, constituyendo una compleja estructura urbana, con una orientación y forma distinta a la de la ciudad circundante.

La problemática urbana que caracteriza al Hiperconjunto, se traduce actualmente, en apropiaciones del espacio público, con algunas expansiones de las viviendas en planta baja, el abandono de varios de los equipamientos comunitarios y de los ámbitos públicos abiertos (micro espacios verdes y de recreación). Este abandono del espacio público (también un abandono gubernamental), potenciado por los problemas sociales que aquejan al Hiperconjunto, posibilitó las condiciones para el surgimiento de un asentamiento precario, en uno de sus bordes urbanos.

Las viviendas se proyectaron según las modelizaciones del llamado movimiento moderno, para una sociedad industrializada. Si bien el Hiperconjunto Ciudadela I y II es, en parte, un ejemplo local, de las críticas realizadas a dicho movimiento desde el surgimiento del TEAM 10, las unidades de vivienda repiten las rígidas configuraciones establecidas en los programas canónicos modernos, especialmente por los CIAM, para la reconstrucción de la segunda postguerra, en Europa.

Los condicionamientos técnicos y económicos locales, impidieron, en todo caso, el planteo de una arquitectura de la vivienda, que incorpore la intervención transformadora del tiempo. Toda caducidad futura, en la organización y eficiencia de la vivienda debió ser obviada. El resultado es un desfasaje entre las viviendas y las necesidades programáticas y ambientales de los habitantes actuales. Así, por ejemplo, las unidades de convivencia que no responden a la familia nuclear moderna (padre, madre y dos hijos) quedan prácticamente marginadas de los ámbitos dispuestos para ser habitados. Lo mismo sucede con aquellos habitantes que tienen saberes artesanales y podrían generarse un sustento, trabajando en sus viviendas, si estas estuvieran capacitadas para eso.

Dado lo expuesto se propone:

ESTRATEGIA URBANA: PARQUE METROPOLITANO + HIPERCONJUNTO REHABILITADO:

Se propone re-configurar el espacio público, interconectando los diferentes ámbitos, hoy fragmentados, atravesando, por sectores, los bloque de viviendas en el nivel cero, de manera de fundar un nuevo parque verde de escala metropolitana, con equipamientos públicos renovados y nuevos espacios educativos y productivos.
Las operaciones sobre las plantas bajas del sistema edilicio, deberán ser las mínimas necesarias, para poder interconectar, como una red, a todos ámbitos de reunión y de esparcimiento públicos, de la urbanización.
La intervención debe mantener la cantidad actual de habitantes o más.
 
TÁCTICA ARQUITECTÓNICA: EL SATH:

Para Hacer posible la estrategia, se propone un sistema arquitectónico infraestructural, adaptable y programable, que pueda adosarse y yuxtaponerse a los edificios de vivienda, para permitir reforzar las estructuras y los redes técnicas de los mismos, ampliar las viviendas y hacerlas más flexibles a usos nuevos. También permitiría generar nuevas viviendas, para liberar el nivel cero y posibilitar la red de espacio públicos del parque metropolitano.

La primera versión de este sistema arquitectónico se proyecta como una estructura metálica galvanizada, enfundada y reforzada por una trama metálica triangulada que permite diversos tamices de luz en las fachadas, pensadas como frentes con vegetación cambiante según la época del año, permitiendo un intercambio climático natural. La estructura, esta espaciada para admitir diversas redes técnicas de infraestructuras y conceder las transformaciones de las mismas según los nuevos usos necesarios.

Para mas información, ver publicaciones anteriores 


Versión en inglés:

TITLE: H.T.S. / HIPERHOUSING TRANSFORMATION SYSTEM
SITE: CITY OF BUENOS AIRES
AUTHOR: ARQ.LEANDRO COSTA
SCALE AND THEME: ARCHITECTURAL PROJECT / CULTURE
YEAR: 2009

MEMORY:

RESEARCH FRAMEWORK:

The H.T.S. project is part of the project research "Strategies of densification – Habitats for the Inclusion"[4] which aims to develop architectural operating systems, in order to formulate different housing and environmental alternatives for several critical population scenarios, in the Metropolitan Area of Buenos Aires (MABA).

GENERIC SCENARIO[5]: THE HIPERHOUSING:

The critical population scenarios, were interested in particular the corresponding to the Hiperhousing projects of the Plan of Eradication of Villas (slums) of Emergency (PEVE), designed and built between the 60´s and 70´s, in order to relocate, usually in areas of high density, the inhabitants of the villages of the city of Buenos Aires. Interest settled in the metropolitan scope of projects, and becoming critical current, that at the time were cutting-edge schemes.

Gravitating to the premises of the TEAM 10 and the theory of systems of the time, the Hiperhousing were organized, usually in building configurations type Clusters, forming new urban sites of high density, which had to articulate with the previous urban structure, not emulate it.  

The Hiperhousing were real built experiments, involving the field discipline local, the most advanced concepts of the time, with respect to the architectural and town-planning, problems applied to high-density mass housing project.

However, the socio-political and economic contingencies of the decades since the putting in use of the new developments, coupled with probable mistakes in the premises of the projects, generated real drawbacks in the link between the (internal and external) inhabitants, the city and the Hiperhousing.


SPECIFIC SCENARIO[6]: THE HIPERCONJUNTO CITADEL I YII:

As verification of the hypothesis, we chose to make an experimentation project at the Hiperhousing "Ciudadela I and II", officially called "Barrio Ejercito de los Andes" and popularly called "Fuerte Apache". 

The Hiperhousing "Ciudadela I and II", is located in the "tres de febrero" party of the RMBA, on a 26 hectare site. Currently it has an approximate population of 35,000 inhabitants for some 4,657 homes, with different educational, sports and commercial facilities.

Ciudadela I and II presents a multiplicity of public spheres, fragmented by two systems, the building, consisting of blocks and residential towers arranged in Clusters, with housing and facilities on the ground floor, and the system of pedestrian and vehicular flows. Both systems are interrelated in the zero level, constituting a urban complex structure, with a different orientation and form to the surrounding city.

Currently, urban problems that characterizes this Hiperhousing, translates into appropriation of public space, with some expansions of dwellings on the ground floor, the abandonment of several of the community facilities and public open areas (micro recreation and green spaces). This abandonment of the public space (also a governmental abandonment), powered by the social problems facing the Hiperconjunto, and allowed the conditions for the emergence of a slum, at one of its urban edges.

Dwellings are projected according to the modelling of the modern movement, for an industrialized society. While the Hiperhousing "Ciudadela I and II" is, in part, a local example, made criticism of this movement since the emergence of TEAM 10, housing units repeat rigid configurations established in the modern canonical programs, especially by the CIAM, for the reconstruction of the second postwar period, in Europe.
Local technical and economic constraints, prevented, in any case, the proposal of housing architecture, incorporating time transforming intervention. All future expiry, in the organization and efficiency of the housing should be overlooked. The result is a gap between the houses,the programs and environmental needs of the current inhabitants. Thus, for instance, units which do not respond to the modern nuclear family (father, mother and two children) are virtually marginalized areas ready to be inhabited. The same goes for those inhabitants who have artisanal knowledge and could generate a livelihood, working in their homes, if they were capable of that.


For more information see previous publications


[1] Investigación FADU/UBA: Director: Mg. Arq. Leandro Tomás Costa (autor de la propuesta arquitectónica y la operación urbana específica correspondiente). Integrantes: Arqs.  Natalia Rapisarda, Alejandro Camp y Cecilia Cegal (realizaron otras propuestas con los mismos objetivos). Colaborador: Arq. Martín Gianni y equipo.
[2] En esta Investigación Proyectual, entendemos por un escenario genérico a un determinado campo de problemáticas  urbanas y arquitectónicas, con sus implicancias contextuales y temporales, replicadas en una multiplicidad de sitios de la Región Metropolitana de Buenos Aires. Valen como ejemplos: Villas y asentamientos a ser urbanizados,  Áreas urbanas de usos industriales obsoletos a ser reconvertidas, Grandes conjuntos habitacionales en estado de emergencia social y ambiental a ser rehabilitados, etc.
[3] Para esta investigación,  un escenario específico es un ejemplo concreto, un caso de estudio particular del conjunto referido al escenario genérico. Forma parte de la información base, la realidad donde se comprobará, mediante una experimentación proyectual, la hipótesis proyectual general.
[4]Research FADU/UBA: Director: Mg. Arch. Leandro Tomás Costa (author of the architectural proposal and the corresponding specific urban operation). Members: archs.  Natalia Rapisarda, Alejandro Camp and Cecilia Cegal (carried out other proposals with the same objectives). Contributor: Arch. Martín Gianni and equipment.
[5] In this research project, we define a generic setting to a particular field of urban and architectural, problems with its implications of contextual and temporal, replicated in a multiplicity of sites in the metropolitan area of Buenos Aires. Valid examples: Villas and settlements to be urbanized, Urban Areas of obsolete industrial applications to be converted, large joint housing in State of emergency social and environmental to be rehabilitated, etc.
[6] A specific scenario is a concrete example, a case of particular study of the whole referred to generic stage. Form part of the information base, the reality which must be checked, using an experimental project.